XXI MARATÓ I MITJA CASTELLÓ-PENYAGOLOSA anterioractividadessiguiente
homeitinerariocrónicafotos

Dioni González¡Ya tenemos todos los dorsales, nos vemos mañana a las 5,30h junto al crono de salida! Al otro lado del teléfono estaba Kiquet. Esta es la hora y el punto de reunión para encontrarnos también con Juan Carlos y Manolo, los tres acudirían directamente a la carrera.

Era la víspera, Salva, Mª Jesús y yo salíamos del Patronato de Deportes de Castellón con todos los dorsales, chips electrónicos, camisetas y recorrido de la carrera. Nosotros pasaríamos la noche en Benicasim, como el año pasado, donde nos esperaba una nutritiva cena a base de pasta, pollo, fruta... y bueno... algún que otro chupito. Total, que casi era la medianoche cuando nos fuimos a dormir.

A las 4,30h. sonaba el despertador y con la destreza que se puede esperar a esas intempestivas horas nos enfundamos la indumentaria deportiva, desayunamos y salimos para Castellón. A las 5,30h nos llama Kiquet ¿que dónde estáis? Aparcando, buscando algún hueco por los alrededores. Mª Jesús y Salva se bajan del coche para adelantarse al punto de encuentro. Esto ya está a tope, saludos entre colegas, gente trotando por aquí y por allá, estirando músculos.... y alguna que otra nube de Reflex flotando por el ambiente.

Llegué al punto acordado y allí estaban Kiquet, Juan Carlos y Manolo con los dorsales ya puestos, acabando de ajustarse el chip en la zapatilla. En ese mismo instante llegaban Mª Jesús y Salva que venían de dejar las bolsas de muda en el autobús de la organización. Ya estamos todos. Apenas quedan unos minutos para que comience la prueba. Pasamos al recinto de participantes, pisamos la alfombra de entrada, instante en el que un agudo pitido confirma la activación del chip. Ya estamos dentro. ¡Vaya jaleo! que mogollón de gente. Al parecer hoy seremos más de 1300 locuelos. Y de repente, entre todo este gentío aparece Julián, uno de los compañeros del reciente viaje al Toubkal. Genio y figura, una fábrica de humor... sí, sí... ahora nos reímos pero ya veremos qué caras ponemos por ahí arriba, bromeaba Julián.

Justo antes de la salida guardamos un riguroso minuto de silencio por el fallecimiento del responsable médico de la MIM. Seguidamente, tras un emotivo aplauso, estalla el chupinazo de salida que da comienzo a la XI Marató i Mitja Castelló Penyagolosa.

LA SALIDA

Como viene siendo habitual, nosotros arrancamos desde atrás, desde esta posición y con tantísima gente sólo se puede andar. Nos ponemos en marcha y enseguida, nada más cruzar el arco de salida ya podemos empezar a trotar. Salva y Manolo se lo tomaron con más calma, se quedaron por detrás y seguro que pensaron que ya habría tiempo para correr. Y tanto que lo habría. Así pues, en estos primeros instantes formamos un pequeño grupito de cuatro que trataba de ganar posiciones por las calles de Castellón. No, no es que quisiéramos llegar a la cabeza... todavía no estamos tan chiflados, nuestro objetivo es evitar la aglomeración que se forma en las primeras cuestas, las que hay nada más pasar la urbanización Penyeta Roja. Pero de nada sirvió el esfuerzo y aunque superamos a un buen número de caminantes (a los corredores ni los vimos) al llegar a la estrecha senda ya se había formado el embudo. Está claro que para salvar este embotellamiento no basta con correr, además hay que salir en la cabeza.

A todo esto, nuestro grupito ya se había reducido a tres. Kiquet, que debió tomarse más en serio lo de superar el atasco, fue siempre unos metros por delante aunque tampoco evitó quedarse estancado, eso sí, unos cuarenta o cincuenta puestos más allá. Paciencia, paciencia... no hay otra opción. Durante unos 15 minutos marchamos en fila india y a paso de procesión. Ya estaba amaneciendo y a este ritmo podíamos distinguir el sinuoso perfil que dibujan los que van por delante.

1er control - Pedra Serra Borriol

Sobre el km 5 la senda da paso a una cantera, un espacio muy ancho y despejado, toda una autopista para los corredores. Seguidamente un ligero descenso nos lleva a pasar junto al Club de Golf, cruzamos un barranco y continuamos un tiempo junto a la CV-10. A partir de aquí comienza el ascenso a la Serra de Borriol. Todavía estamos frescos por lo que subimos a buen ritmo conectando con Kiquet justo antes de llegar al primer control. Apenas nos detuvimos, un par de minutos, lo justo para beber, tomar algo de alimento y hacer un ligero estiramiento.

2º control - Bassa de les Oronetes

Los cuatro juntos proseguimos la carrera alternando marcha en las subidas y trote en llanos y pendientes hasta llegar al segundo control. Aquí la aparición de Salva nos sorprendió a todos, pues al principio no tenía intención de correr pero pronto se le contagiaron las ganas. Pues venga, vamos a hacernos una foto... y en ese preciso momento llega Manolo, justo para entrar en el encuadre de la instantánea. Ahora sí que estamos todos, de nuevo el grupete al completo.

3er control - Les Useres

El tercer tramo se inicia con un suave descenso. Esta vez es Salva quien arranca la carrera (el que no iba a correr) y arranca fuerte, lanzando lo que parecía un primer ataque, se fue por delante en solitario a un ritmo más alto que el nuestro. Los demás corremos bastante juntos, nadie quiere descolgarse. Al principio tenemos una cómoda pista pero pronto nos adentramos en un terreno pedregoso de esos que machacan las rodillas. Mis gemelos ya empezaban a resentirse y no me quedó otra que aflojar el ritmo. Pronto me quedé descolgado, estas fieras me pasaron como flechas, sin piedad. Fui caminando un rato para relajar músculos, crucé la Rambla de la Viuda con precaución de no tropezar con tantísimo canto rodado. Después vino un repecho, comencé a apretar para recortar distancia. Llegando a Les Useres vi a Kiquet que andaba por delante, probé llegar a él corriendo, y sí, las piernas volvían a funcionar. Me animó pensar que podría conectar nuevamente con el grupo. Y así fue, allí estaban todos ellos y mogollón de gente más. Sin duda el control de Les Useres es el más concurrido, aquí se hace la parada más larga, estamos a mitad de carrera y más vale llenar el depósito, descansar un poco y reponer fuerzas para lo que venga.

4º control - San Miquel de les Torrecelles

Nada más dejar Les Useres comienza un largo tramo en cuesta. Salva, Mª Jesús y yo comenzamos a tirar. Kiquet y Juan Carlos comienzan más tranquilos y nos dejan marchar. Manolo partió antes que nosotros así que debe andar bastante adelantado. Es el mediodía y el Sol que hasta ahora permanecía oculto comienza a asomarse tímidamente, se va notando el calor pero sin llegar a agobiar. A veces, algunos repechos nos recompensan con un agradable soplo de brisa fresca cuando llegamos arriba. En cuanto se suaviza la pendiente volvemos a la carga, a correr de nuevo. Esta vez Salva no nos sigue el juego y se queda por detrás. Aflojamos un momento para ver si se nos une, pero no parece que tenga intención de correr, seguro que está dando un respiro a sus rodillas. Mª Jesús y yo retomamos el trote, ahora me adelantas tú, ahora te adelanto yo... y así llegamos al 4º control; la ermita de San Miquel. Bajo la sombra de los arcos se despliega el avituallamiento: bebida fresca, lacitos de miel, rosquillas, fruta, dátiles y un buen surtido de cocas. Al otro lado, bajo los arcos de enfrente hay dispuestas unas camillas donde están dando masajes. Por un momento pensé acercarme a ver si me descargaban los gemelos pero un hormigueo en estómago hizo que me decidiera por las viandas. Por cierto ¡Qué buena la coca de tomate!

5º control - Xodos

Enseguida retomamos la marcha, llevamos 44km recorridos y es ahora cuando toca afrontar los mayores desniveles. A poco de salir de San Miquel vemos a Manolo que va por delante subiendo. Vayamos junto a él, me dice Mª Jesús. No va a ser fácil alcanzarlo, pensé yo. Ella cambió el ritmo y no tardó en contactar. A mí me costó bastante más, al menos veinte minutos estuve tras ellos hasta que por fin pude llegar. Por un momento marchamos los tres juntos, pero poco duró la calma, aún no había recuperado el aliento cuando Mª Jesús retoma la carrera. Le hubiera echado un lazo para que no se escapara, pero me habrían descalificado así que no me quedó otra que apretar dientes y pegarme detrás. Ya podíamos ver la silueta de Xodos elevado en el peñasco, allá en lo alto, y también esa inconfundible subidita que remata la etapa.

Juntos llegamos al quinto control, 11km restan para el final aunque el ascenso más fuerte todavía está por llegar. La parada fue corta, lo justo para tomar un par de tragos y probar un concentrado energético que llevaba en la mochila. Aún así, Mª Jesús salió antes que yo, apenas se detuvo, miré a lo lejos y por allá que iba, corriendo pista abajo. Vaya, vaya... No quería ponérselo tan fácil así que salí en su persecución. El intento fue bueno, incluso divertido en algún momento pero lo cierto es que no conseguía recortar distancia y el motor lo llevaba pasado de revoluciones. Bajé ritmo pensando en reservarme para el tramo final. Y llegó el temido ascenso, una dura pendiente que sube y sube sin descanso. Esta sí que pasa factura y ahora es cuando se paga el sobreesfuerzo, el no haber echo estiramientos, alguna carrerita al límite, un mal calentamiento... qué se yo, aquí te acuerdas de cualquier cosa que no hiciste bien. El tío del mazo me pilló en el último tercio de esta dura subida, se me engancharon gemelos y tibiales anteriores al mismo tiempo, en ambas piernas a la vez. Me quedé clavado, no podía dar un solo paso porque se volvían a cargar, pensé que aquí terminaba mi aventura. Esperé un par de minutos a que se relajaran y luego a base estiramientos conseguí mantenerlos a raya, avanzando muy despacito hasta llegar arriba. A partir de aquí un buen tramo de terreno llano. En este punto unos chicos de la organización animaban a la gente, ¡vamos! que ya sólo quedan 3km. de suave subida y 3km de bajada. El cielo se había cerrado bastante, no me di cuenta hasta que cayeron las primeras gotas, y de repente una fina cortina de lluvia cubrió todo el paisaje.

6º control - La Banyadera

La Banyadera (1500m) es el punto más alto de toda la prueba, el lugar donde se encuentra el sexto y último control. A partir de aquí 3km de bajada hasta el final. La proximidad de la meta dispara los ánimos de cualquiera, sentí las pilas totalmente cargadas y comencé nuevamente a correr, se fueron los dolores y el cansancio también, solo pensaba en terminar. En un tramo pedregoso de la bajada pasé a un chico que llevaba una venda bajo la rodilla, cojeaba ligeramente y estaba sufriendo saltando las losas de piedra. Pensé en la cantidad de veces que yo me he visto así y volví para prestarle uno de mis bastones. Con un punto de apoyo el muchacho bajaba bastante mejor, ¡ya me lo devolverás en meta! le dije mientras me alejaba corriendo hacia abajo.

la meta

Antes de llegar al carril de entrada a meta estaba Mª Jesús esperándome, qué alegría me dio verla, me recibió con una sonrisa de oreja a oreja. Me cogió la cámara para fotografiar mi entrada pero seguí corriendo tan emocionado que no le di tiempo a que tomara posición para la foto. ¡Lástima! Por suerte tenemos la del fotógrafo de la MIM.

Poco a poco fueron llegando los restantes del grupo, Manolo, Salva, Juan Carlos y Kiquet. Todos supercontentos, pues todos hemos finalizado la prueba y además con un tiempo menor al que teníamos previsto. ¡Enhorabuena a todos!

Recuperadas las pulsaciones nos tomamos el bocata, un caldo calentito y también un chocolate con magdalenas que nos metimos entre pecho y espalda. Ya con la tripa llena, nos hicimos la foto de grupo, contentos de haberlo conseguido como reza el lema de la camiseta de la mim y con la ilusión de repetirla en la próxima edición.

Componentes: Dioni, Juan Carlos, Kiquet, Mª Jesús, Manolo, Salva.